lunes, 10 de noviembre de 2008

Diferencias y semejanzas entre los periódos Clásico y Postclásico

La distinción entre el Clásico y el Posclásico era sumamente precisa hace apenas un par de décadas. Al concebirse el primero como una época de paz y clímax cultural, y el segundo como de inestabilidad política y guerra, los hombres del Posclásico contrastaban con los del Clásico como las polillas destructoras de colmenas contrastan con las abejas. En este escenario idealizado, los gobernantes de las sociedades clásicas aparecían como sacerdotes entregados a las especulaciones filosóficas, al registro del tiempo y a la observación de los astros; en contrapartida, los líderes posclásicos eran concebidos como valientes guerreros obnubilados por la obligación de entregar a los dioses la sangre de sus enemigos de guerra. Esta visión, creada fundamentalmente por los mayistas, empezó a desvanecerse hace unos cuantos años en beneficio de concepciones que conducen a una imagen más humana de los pueblos del Clásico. Así, el desciframiento de los textos jeroglíficos, los estudios iconográficos y los análisis de la antropología física siguen aportando pruebas sobre el carácter belicoso de las ciudades-estado del Clásico, las prácticas sacrificatorias de sus habitantes y las ambiciones expansionistas de sus gobernantes. Las diferencias entre ambos periodos, aunque se siguen reconociendo, son ahora menos nítidas, sobre todo si se toma en cuenta que la principal característica del Posclásico fue el militarismo. Por si esto fuera poco, la exacerbación del aparato bélico y otros elementos definitorios del Posclásico, como la gran movilidad demográfica, la inestabilidad política, la difusión de elementos culturales y los procesos de expansión hegemónica, tienen sus primeras manifestaciones en el periodo transicional llamado Epiclásico. Hay entre el Clásico y el Posclásico, sin embargo, una diferencia notable en cuanto a la posibilidad de información. Para el estudio del Posclásico no sólo se cuenta con la arqueología y la antropología física, sino con los documentos en español, en lenguas indígenas y, en menor escala, en latín. Esto hace que conozcamos el Posclásico con una precisión muy superior a la que podemos lograr al aproximamos a periodos anteriores.

Dijimos que el colapso de las grandes capitales del Clásico produjo desequilibrios en las relaciones políticas, fragmentación de las redes comerciales y vacíos de poder. Como se ha visto en capítulos anteriores, nuevos centros se encargaron de reestructurar y controlar, al menos regionalmente, las rutas de comercio; pero la fuerte competencia entre ellos desembocó en el incremento del ejercicio de las armas y, con él, en una mayor inestabilidad política. El clima de incertidumbre pudo haber sido uno de los factores originales de la movilización de grandes contingentes humanos, desplazados unos por la guerra, impulsados otros por la búsqueda de territorios más propicios a sus intereses, y otros más guiados por lo que parecen haber sido francas aventuras de conquista. Un factor que debió de tener mucho peso en esta cadena de movilizaciones fue la afluencia de sociedades septentrionales. Armillas suponía que las condiciones ambientales se volvieron completamente negativas para los agricultores del área Norte, generando migraciones multitudinarias hacia regiones más benignas. El problema llegó a ser tan grave, que hacia el año 1000 el septentrión mesoamericano había sido abandonado por los sedentarios, y dejado a los recolectores-cazadores. No es descabellado afirmar que esta retracción de la frontera tuvo enormes repercusiones en las áreas vecinas receptoras, que, sin centros políticos sólidos y sin fuerza para resistir el flujo de las masas de emigrantes norteños, sufrían los efectos de la enorme presión demográfica.

Supervivencias del mundo prehispánico en la sociedad actual

Nuestro presente histórico es como un flujo alimentado por diversas corrientes que, próximas, distantes o remotas, integran y dan cuenta de la compleja realidad que es el México actual. Cada una de las grandes etapas de este devenir, pervive en nosotros; por más lejanas que parezcan, no dejan de proyectarnos su sombra. La primera de dichas etapas, conocida como México antiguo, se define por su aislamiento continental. Tuvo una enorme duración: más de 35 000 años. Se inició con la llegada paulatina de bandas de recolectores-cazadores y concluyó, tras grandes transformaciones sociales, con la ocupación europea. El México antiguo nunca existió como unidad histórica. Sus límites se fijan artificialmente a partir de las fronteras políticas de nuestros días. No obstante, este concepto es útil porque el conjunto de sociedades que vivieron en el territorio que actualmente ocupa México es uno de los antecedentes de nuestro ser. En la antigüedad hubo en dicho territorio tres superáreas culturales. Si bien es cierto que las sociedades que integraban cada una no constituyeron una unidad política, sí formaron dentro de ellas sendos entramados históricos. Las tres superáreas a las cuales nos referimos, comprendían, Aridoamérica al noreste y a la Península de Baja, California; Oasisamérica al noroeste y Mesoamérica a la mitad meridional de México. Debemos advertir que todas rebasaban el territorio mexicano: las dos primeras ocupaban buena parte de los Estados Unidos, mientras que la última se extendía a lo largo de Guatemala, Belice, Honduras, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica. Una superárea cultural supone la existencia de grupos humanos ligados por un conjunto complejo y heterogéneo de relaciones. A lo largo de los milenios, éstas se establecen entre sociedades que viven en áreas contiguas; el resultado son tradiciones e historia compartidas. Fundamentalmente, las relaciones se generan a partir de los intercambios constantes de bienes; de los desplazamientos transitorios o permanentes de grupos dentro de la superárea; de los intereses compartidos entre las élites que gobiernan las diferentes entidades políticas; del dominio de unas sociedades sobre otras; de las acciones bélicas, tanto de alianza como de conflicto, etc. Más que como un conjunto de elementos inmutables en el tiempo y en el espacio, las tradiciones que caracterizan una superárea cultural deben concebirse como una peculiar corriente de concepciones y prácticas en continua evolución multisecular y con notables particularidades regionales. Las sociedades de una misma superárea cultural podían diferir en nivel de desarrollo. Lo importante fue que las relaciones se constituyeron en forma estructural y permanente. En cambio, las meras relaciones comerciales o las simples copias de estilos artísticos entre las tres superáreas no bastaron para integrar a sus pueblos en una misma tradición. Por ejemplo, el intercambio entre Oasisamérica y Mesoamérica, aunque intenso, no uniformó los fundamentos socioculturales de ambas superáreas.

Catálogo de Alimentos típicos de Oaxaca










En Oaxaca se pueden encontrar gran variedad de platillos como: el mole negro, el amarillo, el colorado y el verde ,el estofado,los chichillos, los famosísimos tamales ,las guías de calabaza , tlayudas, chapulines, memelitas y los guajes.
La aportacion hispánica originó platillos como la cecina enchilada, el tasajo, el quesillo y queso fresco.
En aguas podemos encontrar el agua fresca de chía, horchata, chilacayota , tuna y el tejate.
En bebidas alcohólicas, podemos encontrar todo tipo de mezcales, de mango, maracuya, de pechuga, de cajeta, y muchos más.

sábado, 1 de noviembre de 2008

Crònica

Monte Albán.
Nos reunimos en el Colegio los alumnos y profesores para poder subirnos a los camiones y salir a nuestro esperado viaje a Oaxaca, la salida del Colegio fue a las 6:30 de la mañana,durante nuestro recorrido hicimos paradas en gasolineras para poder pasar a los baños,comprar cosas y cargar gasolina.
Nuestra primera visita fue a Monte Albán , nos separaron en equipos para poder expone, nuestro equipo expuso la monografía del  estado de Oaxaca, los alumnos del 3010 del periodo clásico, la cultura Zapoteca , Monte Albán y los rituales funerarios, los equipos del 3020 de la alimentación y economía prehispanica  y colonial.
Posteriormente nos separamos para hacer dibujos de 2 edificios, el observatorio y dos figuras de los danzantes, al terminar nos dirigimos al camiòn.
Cuilapan:
Ya en el camiòn nos dirigimos al convento Cuilapan de Guerrero, ahì los alumnos del grupo 3030 expusieron sobre los dominicos y la evangelizaciòn en Oaxaca, tambièn expusieron sobre el arte conventual y colonial (plateresco, barroco y neoclàsico).
Cuando terminaron de exponer recorrimos el convento por un rato y de ahì nos dirigimos en el camiòn rumbo al centro de Oaxaca.
Centro de Oaxaca:
Aquì este dìa sòlo caminamos un rato por el centro ùnicamente para buscar un lugar donde cenar, nosotras decidimos cenar pasta y pizza. Al terminar de cenar nos fuimos hacia el hotel, donde nos registramos y llevamos nuestras cosas al cuarto.
Guelaguetza:
La guelaguetza se llevo a cabo en el hotel en un salòn que tenìa sillas y una tarima al frente, donde presntaron bailes tìpicos de cada regiòn de Oaxaca, entre cada baile aventaban artesanias tìpicas del la regiòn (sombreros, canastas, piñas, fruta, flores). Al terminar nos fuimos a dormir.
Al dìa siguiente nos despertamos a las 6:30, fuimos a desayunar y tomamos el camiòn para ir a Mitla.
Mitla:
Aqì los alumnos del 3010 expusieron sobre el periodo postclàsico, la cultura Mixteca, Mitla y Yayul, tambièn expusieron sobre el imperialismo mexica sobre la zona, despuès nos separamos para recorrer las estructuras y dibujar unas grecas y un croquis, al terminar de hacer el trabajo recorrimos los puestos de artesanias por un rato y compramos cosas para comer. Despuès de un rato nos subimos al camiòn para ir hacia Tlacochahuaya.
Tlacochahuaya:
Llegamos a la iglesia y nos sentamos para escuchar que Emil tocara unas piezas de mùsica, mientras esto se llevaba a cabo hicimos una descripciòn del templo.
Al terminar, salimos del templo y en el jardìn nuestros compañeros del 3020 expusieron sobre el orden polìtico colonial en Oaxaca; cuando terminaron de exponer fuimos a una tienda a comprar algo de tomar y nos subimos al camiòn para ir al centro de Oaxaca.
Santo Domingo:
En este museo ubicado en el centro de Oaxaca teniamos que ver la tumba número 7 , en donde encontramos muchas cosas importantes y representativas como  exapnciones para las perforaciones que se hacian, joyas de piedras y oro , tambien utencilios religiosos, esta tumba es la mas importante ya que fue la unica que no fue saqueada , por cual era toda una sala de la tumba número 7,despues de ver esta tumba fuimos a comer al mercado unas tlayudas.
Recorrido por la tarde del Viernes.
Durante nuestro recorrido visitamos los  2 mercados principales de Oaxaca  pero en el que mas tiempo pasamos fue en el de la comida ya que pudimos encontrar diferntes cosas como desde la comida hasta flores artesanias como aretes entre otras cosas, despues fuimos al  Zocalo de Oaxaca  en el cual pudimos ver como la gente podia disfrutra de la tranquilidad  de este lugar y de los lugares q tenia como por ejemplo nosotras nos sentamos  en un cafe  para poder ver a la gente, despues queriamos ir al museo pero ya era muy tarde para ir,por lo cual ya era tiempo de ir a los camiones para regresar al hotel.
Viernes por la  noche.
El Viernes en la noche fue el seminario donde discutimos sobre Oaxaca tanto politicamente ,culturalmente y economicamente ,donde llegamos al acuerdo de que llego a ser una gran potencia dentro de esos tres aspectos 
El sabado por la mañana desayunamos en el hotel y entregamos los cuartos, subimos a los camiones para dirigirnos a Mexico. Antes hicimos unas cuantas parada. 
La primera fue en la carretera para ver un convento de lejos, al llegar visitamos la iglesia del convento y luego entramos a ver el interior de este. Era un convento muy grande e imponente, el cual se encontraba en remodelaciòn.
La segunda parada fue en otro convento como a 30 min del primero, este convento tena un patio atrial muy grande, el cual tenia mucho jardìn. El interior era tambièn muy grande pues era de dos pisos y la iglesia se encontraba a un costado de este, este convento tenia un museo en el interior el cual tenia cosas del convento y te explicaban algunas cosas.
Y para terminar nuestro recorrido por oaxaca fuimos a un ultimo convento, el cual era diferente a todos los demàs, tenia un patio atrial muy diferente a los otros, pues en uno de los extremos habìa como un teatro al aire libre. La iglesia tambien era grande y se encontraba en uno de los extremos del convento. 
al salir de este convento los maestros nos repartieron una bolsita con nuestro lunch, el cual tenia 2 tortas, unas papas, un refresco y un chocolate como postre, subimos a los camiones ahora si para dirigirnos a Mexico. El lunch lo tomamos en el camion. 
por fin llegamos a la ciudad de Mexico aproximadamente como a las 9 de la noche en donde tuvimos que entregar a nuestro maestro todo el trabajo que habìamos realizado en Oaxaca.